Informe especial de NOVA La trampa de Facebook: la empresa no controla el acceso de menores de 13 años a la red social (AGENCIANOVA.COM)























Preocupa el crecimiento de los delitos virtuales. (Foto: NOVA)
Los nativos digitales nacen con la tecnología bajo el brazo, desde la cuna maman los avances de la ciencia. Pero, la facilidad en el manejo de los aparatos por parte de esta generación, no quita la inocencia de su condición de niños y aquí surgen los problemas.
Las redes sociales han revolucionado el mundo de la comunicación y de la formación de los jóvenes. Detrás de este océano que nunca se agota, Facebook esconde una gran mentira con respecto a la accesibilidad de los menores.
Sumergido en la ambición desmedida, Mark Zuckerberg, el dueño de la compañía norteamericana, busca seguir multiplicando los usuarios de la red y permite maquilladamente el acceso de niños, aunque públicamente sostiene otros argumentos.
Según la misma empresa, solo pueden crearse una cuenta en la red social individuos mayores de trece años, pero son millones los niños que no están en esa franja etaria que ingresan al mundo de Facebook sin problemas.
“¿Con los mecanismos avanzados de control que cuenta Facebook,  no van a poder advertir la edad de los niños que mienten?”, se preguntó Luis Gonzáles, analista en sistemas y padre de tres criaturas, en diálogo con NOVA.
Por su parte, Luciana Fimia, psicóloga platense, aseguró que tendrían que ser distintos los mecanismos de control en la adolescencia: “Por más que superen los 13 años, la edad está marcada por algo. A pesar de ello, el sistema los acepta y los trata como adultos”.
“No digo de que no tengan Facebook, porque se ha expandido tanto que sería perjudicial que todos los compañeros de la escuela tengan acceso menos nuestros hijos, pero debería ser distinto el control”, agregó la profesional.

Problemas 3.0

Facebook, la primera red social en línea iniciada en enero de 2004 en una habitación de la universidad de Harvard se transformó en una empresa mundial que conecta a más de 1.000 millones de personas y exhibe más de 150.000 millones de dólares de capitalización bursátil.
Este crecimiento de la compañía nacida en los Estados Unidos generó que todos quieren jugar el partido "social media" que presenta un particular peligro para los chicos y adolescentes: el delito de grooming.
Para Fimia el inconveniente inicial es la ruptura  del vínculo del contacto cara a cara: “En la niñez y la adolescencia es esencial para la formación de la persona la relación con los demás, pero no de manera impersonal, se pierden muchas cosas”.
De manera secundaria y no menos importante, la psicóloga reconoció que aparecen nuevos delitos en los que las víctimas son los menores: “Por más bochos que sean para manejar la computadora, los chicos son chicos”.
“Es peligroso, no sabes quién está del otro lado. Los padres tienen que estar atentos: no prohibir, acompañar”, sostuvo a este portal.

Grooming
Uno de los delitos que repercutió en las últimas horas a la opinión pública fue el “grooming”, palabra inglesa que se vincula al verbo "groom", que alude a conductas de "acercamiento o preparación para un fin determinado".
El grooming comprende todas aquellas conductas ejecutadas "on line" por pedófilos (los groomers) para ganar la confianza de menores o adolescentes mediante la utilización de una identidad usurpada, fingiendo "buena onda", empatía, identidad de intereses o contención emocional con la finalidad de concretar un abuso sexual.
Estos individuos utilizan los chats y las redes sociales como vehículos para tomar contacto con sus víctimas. Generalmente crean una identidad falsa (puede ser la de "un famoso") en Facebook o Twitter utilizando su imagen, y desde ese lugar toman contacto con el menor para emprender el camino del engaño que finaliza con una violación o abuso sexual.
En otros casos, el pedófilo se hace pasar por otro adolescente y mediante mecanismos de seducción busca el intercambio de imágenes comprometedoras de contenido sexual, que luego son utilizadas para extorsionar a las víctimas con la amenaza de su exhibición a familiares o amigos.
En todos los casos, el objetivo de estas acciones es uno solo: mantener un encuentro real con el menor o adolescente para abusar sexualmente del mismo.
El grooming es moneda corriente en la actualidad y cobra a diario víctimas que guardan un promedio de edad que comprende de 10 a 17 años. Los padres y las instituciones educativas deben tomar conciencia de esta modalidad delictiva que tiene particular cuna en las redes sociales, las que decididamente no constituyen una moda pasajera: han venido para quedarse.

Las redes sociales y el vacío legal en Argentina

El primer caso de repercusión en la Argentina data del año 2010, cuando un joven de 26 años fue detenido en el barrio de Floresta acusado de haber seducido a una chica de 14 años a través de Facebook y haberla violado. El abusador se había hecho pasar por un joven estudiante aficionado a la cocina internacional. Pero los casos se replican en la práctica profesional.
Este delito, que ha sido reconocido en varios países (Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá y Alemania, entre otros), no está previsto en nuestro Código Penal, pero algunos legisladores argentinos han tomado cartas en el asunto, aunque no con carácter definitivo.
En efecto, el Senado de la Nación aprobó el 2 de noviembre de 2011 un proyecto de ley que incorpora el artículo 128 bis al Código Penal y contempla la figura del grooming bajo la siguiente redacción: "Será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por medio de Internet, del teléfono o de cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual".
La senadora Sonia Escudero presentó el dictamen. El proyecto aprobado (S-2174/11) tiene como antecedentes los proyectos presentados por la senadora María José Bongiorno y los senadores María Higonet y Carlos Verna.
Fernando Tomeo, profesor de la Universidad de Buenos Aires y especialista en Derecho Informático, el fiscal general Ricardo Saenz y el doctor Daniel Monastersky fueron expertos convocados a un debate sobre el tema.
Coincidieron en la necesidad de actualizar en forma integral la última reforma del Código Penal con una descripción de la figura del grooming y otros institutos que requieren ser contemplados o actualizados en nuestra legislación tales como el sexting, el ciberacoso, la usurpación de identidad on line y la neutralidad en Internet de la mano de un necesario ajuste a nuestra ley de propiedad intelectual en relación a los derechos de autor en Internet.
En diálogo con NOVA, el joven abogado Claudio Martínez, refirió que  “si bien las redes sociales en general, y Facebook en particular, ofrecen un amplio espectro de oportunidades de comunicación, así como el intercambio en tiempo real de todo tipo de información, su utilización sin el debido contralor puede dar lugar a eventuales atropellos al ámbito de privacidad de los usuarios. Esto, en virtud de la poca claridad que estas herramientas comunicacionales ofrecen en materia de manejo de datos personales, así como de fotografías y videos.
Por otra parte agregó: “Es cierto que la regulación normativa en torno al tema de las redes sociales requiere de una actualización urgente, pero no puede soslayarse que han existido innumerables casos de comisión delitos  expresamente tipificados en nuestro viejo Código Penal, relacionados con el uso con fines expúreos de las mismas; desde situaciones de pedofilia hasta delitos contra la propiedad intelectual y el honor”
Concluyó que “probablemente el problema no radique en las redes sociales en sí mismas sino más bien en la utilización en forma desvirtuada o abusiva por parte de las personas que acceden a ellas y, por sobre todas las cosas, en la ausencia de control estatal y familiar en relación con ellas.”

Amagues de la empresa que quedaron en la nada

En Mayo del 2012 la compañía amagó con tomar cartas en el asunto: evaluó darle acceso a niños menores de 13 años a su sitio. Después de varias denuncias y comprobar que muchos chicos mienten a la hora de anotar su edad en la red social, anunció una campaña para ayudar a los padres a controlar su actividad, situación que nunca ocurrió.
Facebook había informado que la nueva tecnología que permitirá a los niños menores a usar el sitio web de redes sociales bajo la supervisión de sus padres, una medida que podría ayudar a la empresa a llegar a una nueva base de usuarios, pero que también podría avivar las preocupaciones por la privacidad.
Los mecanismos que supuestamente se sometieron a prueba, incluían el conectar a las cuentas de los niños a las de sus padres y controles que permitirían que estos decidan a quién pueden aceptar como amigos sus niños y qué aplicaciones pueden usar, dijeron fuentes que han conversado con ejecutivos de Facebook al respecto.
Además, a la empresa se le abría un nuevo negocio: las nuevas funciones podrían permitir a Facebook y sus socios el cobrarle a los padres por los juegos y otro tipo de entretenimiento al que accedan sus hijos, dijeron las fuentes.
La presión sobre Facebook para evitar que los niños mientan para obtener acceso se ha incrementado en los últimos años a medida que se publicaron estudios que cuantificaron el número de niños en el sitio.
Consumer Reports dijo en el 2011 (sin tener en cuenta el crecimiento de estos últimos 3 años) que 7,5 millones de niños menores de 13 años estaban usando el sitio, incluyendo más de cinco millones menores de 10 años. Los casos de alto perfil de matoneo por Internet han incrementado estas preocupaciones.
Un estudio patrocinado por Microsoft Research y publicado el año pasado, encontró que 36% de los padres estaban al tanto de que sus hijos eran miembros de Facebook y que un porcentaje sustancial de ellos les ayudó a ingresar.

El por qué de la trampa de Facebook

En el momento de aceptar el contrato de términos de uso de la comunidad, el usuario cede la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que agregue a la red social.
Dentro de la Licencia y términos de uso, la empresa advierte: “Usted le otorga a Facebook el derecho irrevocable, perpetuo, no exclusivo, transferible y mundial (con la autorización de acordar una licencia secundaria) de utilizar, copiar, publicar, difundir, almacenar, ejecutar, transmitir, escanear, modificar, editar, traducir, adaptar, redistribuir cualquier contenido depositado en el portal”.
De esta manera, las condiciones de la Licencia le ofrecen a Facebook la propiedad comercial de todo lo que tiene que ver con la vida privada de cada miembro de la red. ¿Usted cree que van a querer desperdiciar la base de datos de las futuras generaciones?
Detrás  del fenómeno Facebook aparecen la CIA y las multinacionales interesadas en el manejo de la mayor base de datos privados concebida en la historia de la humanidad: su vida ya no le pertenece.
Desde los gustos personales, la ciudad donde vive, sus contactos y amigos hasta las salidas y qué productos consume, todo está en –y es propiedad de– Facebook. Un nuevo Gran Hermano que, a diferencia del de George Orwell, construido desde arriba como un aparato totalitario impuesto por la fuerza, todos, clic a clic y subida a subida, ayudamos a armar. Pero alguien está mirando, y usando, toda esa información, por eso no quiere desperdiciar la de las futuras generaciones.

Fecha: 17/05/2014
Fuente: http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2014_5_17&id=41828&id_tiponota=11
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