DELITOS CIBERNETICOS: DESDE 2014 AUMENTARON UN 35% LOS CASOS DE GROOMING EN CABA (PERFIL.COM)



La muerte de Micaela Ortega –la nena de 12 años asesinada en Bahía Blanca– encendió la alarma sobre una triste realidad que está en pleno crecimiento: los casos de grooming están aumentando en forma sostenida. Según datos recopilados por el área de Cibercrimen de la Policía Metropolitana a los que accedió PERFIL, entre 2014 y 2016 este delito aumentó 35% en la Ciudad de Buenos Aires. Y en los primeros meses de este año la Justicia ya abrió 110 nuevos casos por grooming, delito que se sumó al

Código Penal recién en 2013.

Como parte de esta tendencia, desde la Fiscalía Especializada en Delitos Informáticos se recopilaron más de 11 mil reportes sobre distribución de pornografía infantil desde direcciones web de Argentina, sólo entre 2013 y 2015.  Es que de  acuerdo con fuentes de la Fiscalía, ambos delitos –grooming y pornografía infantil– suelen estar asociados.

Aunque el concepto es conocido, vale intentar una posible traducción de “grooming”. La idea más cercana es “engatusamiento”. Y se configura cuando un adulto engaña a un chico por internet haciéndose pasar en las redes sociales por un par para ganar su confianza y obtener imágenes o videos de contenido sexual.

Acompañando la estadística, los expertos perciben la tendencia: “Sin duda es un problema que está creciendo”, le dijo a PERFIL Sebastián Bortnik, experto en informática y presidente de la ONG Argentina Cibersegura. “Cuando, hace cinco años, dábamos charlas sobre el tema en colegios, nadie sabía qué era grooming; ahora es muy raro que nuestros expertos vayan a una escuela en la que no tengan varios casos”.
Parte de esta situación se explica en la falta de precauciones de los chicos a la hora de navegar por la red. En una encuesta realizada en 2015 por el Consejo de los Derechos de Niños y Adolescentes de CABA y la red social Taringa!, el 70% de los encuestados afirmó: “La medida de seguridad que uso como precaución antes de un contacto con extraños es el ‘stalkeo’”. Esto es, básicamente, googlear el nombre del desconocido y mirar sus perfiles en las redes. Algo que, según el Consejo, “ante los potenciales peligros de internet, es insuficiente”.

El resto de los encuestados directamente dijo no tomar ninguna medida de seguridad ante un nuevo chat. Además, dos de cada diez jovenes admitieron haber sido víctima de hostigamiento en la web. Pero sólo el 17% lo denunció. De las personas que fueron víctima, sólo el 17% hizo algo al respecto, 23% no se lo contó a nadie y el 22% se animó a contárselo a otra persona.

Prevención. A la hora de pensar soluciones, las propuestas difieren. Para Roxana Domínguez, presidenta de la ONG Mamá en Línea, haber sancionado una  ley de grooming no alcanza: “Fue un primer paso, pero sus penas (de seis meses a cuatro años) prácticamente son un chiste. En otros países se dan hasta diez años por este delito”.

Domínguez  propuso cargar parte de la responsabilidad en la prevención del groominga los proveedores de internet y a las redes sociales, incluyendo Facebook, Snapchat y los portales de juegos; además de los padres y el Estado”. Y crear nuevas figuras delictivas: “Por ejemplo la tenencia de pornografía infantil, que acá todavía no está penalizada”.

Por su parte, Bortnik, de la ONG Argentina Segura, considera que el problema central no está en el castigo sino, más bien, en la ausencia de una extendida campaña de educación nacional sobre el tema. “Lo que más necesitamos es tener una capacitación adecuada para padres y chicos. Y no hay que olvidar a la policía y a los fiscales, que son quienes deben recibir denuncias y tramitar causas”. Eso sólo puede hacerse en forma masiva desde el Estado.

Lo cierto es que en Diputados hay proyectos de ley presentados que buscan instituir un Programa Nacional de Información, Concientización y Prevención del Grooming, en dependencias del Ministerio de Cultura.
Otra idea que propone el experto Daniel Monastersky, responsable de Identidad Robada, es crear una página oficial que informe sobre las modalidades delictivas en internet. Y, hace tiempo, propuso crear el cargo público de “defensor del internauta”. “Ahora, lo más importante es generar alternativas para crear conciencia en los chicos sobre los riesgos de la red. Y tenemos que comenzar a educar sobre el tema desde la escuela primaria”.

Facebook y los menores de 13 años

Si bien Facebook establece claramente que sólo los mayores de 13 años pueden abrir un perfil en la famosa red social, lo cierto es que abundan las cuentas de menores. “Las redes sociales podrían poner mucho más esfuerzo para identificar entre sus usuarios quiénes son menores de edad. Yo entiendo que estas empresas hacen su parte contra el grooming; pero –personalmente– considero que podrían hacer mucho más”, reflexionó Bortnik. Desde la ONG Argentina Cibersegura piensan que es necesario tener mecanismos más efectivos para determinar la edad del usuario, algo que se podría lograr analizando las fotos que publican y el vocabulario que usan. “Hoy mi mayor crítica para Facebook y otras redes no es que no logran identificar a los pedófilos; sino que no puedan detectar a los niños menores de 13 años que poseen perfiles en el sitio”.
Según el estudio de Microsoft “Los chicos e internet: la presencia de los padres”, el 95% de los chicos está en las redes sociales y sólo el 40% “acepta la amistad” de sus papás en Facebook.


Autor. Enrique Garabetyan
Fecha: 3/6/2016
Fuente: http://www.perfil.com/mobile/?nota=/contenidos/2016/06/03/noticia_0078.html
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