FRANCO TORCHIA LE INICIA JUICIO A UNA CUENTA DE TWITTER POR AMENAZAS Y COMENTARIOS HOMOFÓBICOS (DIARIOJUDICIAL.COM)


Franco Torchia


















Fuente: https://pbs.twimg.com/profile_images/697949367043489792/WVlOzVmr.jpg


Después de un año de solicitar a Twitter que elimine numerosos y reiterados mensajes de agravios, violencia, homofobia y amenazas de muerte realizados por la cuenta @MarceloOpen desde 2013 contra Franco Torchia, el periodista decidió ir a juicio contra el usuario en una demanda contra daños y perjuicios. Torchia envió notificaciones tanto al equipo de Twitter Argentina como a Twitter Internacional solicitado la eliminación del contenido y la sanción del usuario, pero la empresa nunca resolvió el problema. Lo más insólito de este caso es que el usuario agresor no opera a través de una cuenta fake o anónima, sino que su perfil en redes sociales corresponde a su identidad real. El expediente se encuentra radicado en Juzgado Civil Nº 36 de la ciudad de Buenos Aires y el abogado que patrocina a Torchia es el Martín Leguizamón Peña, especialista en derecho informático y nuevas tecnologías.

Fecha:  11/11/2016
Fuente: http://www.diariojudicial.com/nota/76699

Relacionado con ello FRANCO TORCHIA.publicó en su muro de FACEBOOK: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=1856488471240528&id=100006381782472 , lo siguiente:

"Desde 2013 y durante más de un año y medio, fui hostigado, amenazado y violentado vía Twitter por una persona, con nombre y apellido, que usó para esto su cuenta real en esa red social: @MarceloOpen . Violencia extrema, homofobia 100% explícita y saña. Amenazas de muerte, tortura, estrangulamiento y demás prácticas. No conozco a esa persona ni me unió jamás ningún tipo de vínculo profesional y/o personal. Los mensajes eran a menudo diarios. La intención siempre era la misma: exponer burlonamente mi orientación sexual y mi identidad de género, “denunciar” mi “falsa” formación y exterminarme (por medio de ISIS, un perro , o emisarios). En algunos casos, esta persona llegó a mencionar a mi hija: esos son los únicos mensajes que ya no están on line. Casi todas estas publicaciones siguen consignadas en esa cuenta, al alcance de quien quiera leerlas. Copio aquí algunas capturas a modo de ejemplo.
Algunos de estos tweets fueron avalados por el periodista Ángel de Brito y por la esposa del jugador de fútbol Diego Latorre.
En este contexto, en el mes de marzo de 2015, recibí un paquete en mi domicilio, con envoltorio tipo obsequio comercial: contenía materia fecal humana, según constató luego personal de la Comisaría 9ª de la ciudad autónoma de Buenos Aires. La bolsa llegó con un cartel que decía: “Para que cada ves que lo veas, te acuerdes de mí”. No sé quién fue el emisario, pero el hecho ocurrió en esa atmósfera y tuvo consecuencias fatales en mi estado de ánimo y mi trabajo.
En su momento, demoré el inicio de acciones legales por considerarlas inútiles y poco efectivas, pero mi encuentro con el Doctor Martín Leguizamón, el destacado especialista en derecho informático de la Argentina, provocó en mí un cambio de idea.
El trabajo de Martín, responsable en su momento de llevar a la empresa Google a la Corte Suprema por el caso de la modelo Belén Rodríguez -un logro histórico, que sentó jurisprudencia y que es ya objeto de estudio en numerosas universidades- es de excelencia. En los últimos meses, su nombre volvió a resonar tras la medida cautelar que obligó a Google y a Facebook a desvincular el nombre y la imagen de la conductora Mariana Fabbiani de sitios de contenido pornográfico.
El expediente está hoy ya en el Juzgado Civil nº 36 de la ciudad de Buenos Aires.
En esta demanda, me moviliza no sólo el resarcimiento frente los daños y perjuicios ocasionados a mi persona sino también la puesta en evidencia del funcionamiento de la empresa Twitter, cuyos responsables internacionales han asumido públicamente hace tiempo ya que uno de los fracasos más importantes de esa red es la incapacidad de regular el bullying, el grooming (acoso) y otros delitos semejantes.
Me moviliza, además, poder colaborar, en el plano de mi trabajo en defensa de los derechos LGTTBIQ, en los infinitos actos de discriminación que ocurren en la red de redes todo el tiempo y que, a menos que las víctimas cuenten con una ayuda profesional correspondiente, muy difícilmente prosperan a favor de ellos.
En síntesis, me moviliza la promoción de una discusión urgente. Tengo el privilegio de poder estar acompañado por el mejor abogado en la materia, el Dr. Leguizamón: miles de personas, no.
Por eso, todo mi compromiso queda al servicio de una causa justa y demasiado candente".

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